El coaching individual ayuda a franquear con facilidad los momentos
difíciles y/o claves de la vida: orientación escolar o de estudios, independizarse,
un accidente, elegir una profesión, un problema de salud, divorcio, pérdida
de empleo, jubilación……

La creencia popular o las ideas recibidas afirman demasiado a menudo
que es necesario estar pasando por un mal momento para recurrir a un coach.
En realidad, la mayoría de las personas que, hoy en día, solicitan el apoyo de un coach
son personas normales que simplemente buscan una vida mejor gestionada,
que quieren desenvolverse mejor o que piensan que pueden desarrollarse personal y
profesionalmente de una forma equilibrada. O quizás son conscientes de la necesidad
de adaptarse a los cambios de la vida de una forma flexible y permanente.
Así también, las demandas aparecen cuando hay una fecha de vencimiento en algún
asunto en la que hay que tener todas las oportunidades de tu lado, cuando hay un
proyecto en curso que cojea, o una situación que no se está llevando bien y se está
volviendo poco a poco insoportable.